“La logística pasó de ser un componente operativo a convertirse en un factor estratégico para el crecimiento del e-commerce”. 

El recorrido de Nur Malek Pascha es un reflejo fiel de la evolución del ecosistema digital en la región. Con una trayectoria forjada en gigantes como Groupon y Avenida.com, Nur identificó desde temprano un factor determinante: el crecimiento del comercio electrónico no dependía solo de la experiencia de usuario en la pantalla, sino de la eficiencia en la última milla. En 2016 fundó Envíopack bajo esa premisa. Desde entonces, ha liderado la expansión de una red que hoy combina infraestructura física, tecnología de punta y una flota de 300 unidades para gestionar operaciones complejas en Argentina y México. Su enfoque ha sido claro: integrar el software con la capacidad operativa para resolver los desafíos de almacenamiento y distribución de compañías B2B y B2C. 

En esta entrevista, Nur analiza los hitos de una década de crecimiento orgánico y los desafíos de una industria que, gracias a la inteligencia artificial, aspira a integrarse plenamente en la experiencia de compra del consumidor. En el marco de este mes dedicado a reconocer el liderazgo y el impacto de las mujeres en sectores estratégicos, su visión reafirma cómo la innovación femenina está rediseñando las estructuras de la economía real. 

-¿Cómo fue el proceso de transformar una idea puramente digital en una operación física masiva que hoy gestiona una flota de 300 unidades y hubs propios? 

-En los primeros años la idea era bastante clara: resolver un problema de integración entre el e-commerce y la logística. Lo que veíamos era que el comercio digital avanzaba rápido, pero la logística todavía operaba con sistemas muy fragmentados. Por eso Envíopack empezó como una plataforma tecnológica que conectaba empresas de e-commerce con operadores logísticos a través de una API. Con el tiempo nos dimos cuenta de que la tecnología sola no alcanzaba. Nuestros clientes necesitaban más control sobre la operación, más previsibilidad en los tiempos y más capacidad de adaptación a diferentes tipos de envíos. Ese fue el momento en el que empezamos a desarrollar infraestructura propia: hubs, flota, procesos operativos y sistemas diseñados para ese tipo de operación. Lo que hoy existe es el resultado de ese proceso gradual de integración entre software y operación física. 

-Mirando hacia atrás, ¿cuál fue el momento más decisivo en la historia de la compañía?  

-La verdad es que hubo varios hitos importantes, pero uno muy decisivo fue cuando tomamos la decisión de pasar de ser solamente una plataforma de integración a construir capacidades operativas propias. Eso implicó cambiar la naturaleza de la compañía. Ya no se trataba solo de conectar actores del ecosistema, sino de asumir responsabilidad directa sobre partes críticas de la operación. Ese paso nos obligó a desarrollar procesos, infraestructura y tecnología pensados para operar logística de manera integral, con mayor control sobre la calidad del servicio y la eficiencia de la operación. A partir de ahí empezó una nueva etapa para Envíopack: dejamos de ser solo un integrador tecnológico para convertirnos en una compañía que combina tecnología con operación logística. Ese cambio fue clave para poder acompañar el crecimiento de nuestros clientes y adaptarnos a las nuevas exigencias del e-commerce. 

-¿Cómo evolucionó la logística de e-commerce en Argentina desde que fundaron la empresa en 2016 hasta la actualidad? 

-Cuando empezamos, el e-commerce todavía era un canal complementario para muchas empresas. La logística estaba pensada principalmente para retail físico o para distribución mayorista. Con el crecimiento del comercio electrónico, la logística empezó a tener que resolver otro tipo de desafíos: entregas más rápidas, mayor capilaridad, más visibilidad para el cliente final y operaciones que combinan B2B y B2C al mismo tiempo. 

Si miramos los números desde que se fundó la empresa, el cambio es muy evidente. Según el informe de la CACE, en 2016 la facturación del e-commerce en Argentina era de $102.700 millones y el ticket promedio era de $2.185. En contraste, para 2025 la facturación alcanzó los $35.326.983 millones y el ticket promedio  los $143.128, reflejando la expansión impresionante del canal digital en menos de una década. Como ves, hoy los números son otros. El canal online ya representa el 25% del total de las ventas, y 6 de cada 10 empresas considera que el canal digital creció igual o por encima del canal físico. 

En este contexto, los consumidores cada vez comparan más alternativas y esperan experiencias adaptadas a sus preferencias. Esto empuja a las empresas a mejorar continuamente sus niveles de servicio y fortalecer su propuesta de valor. 

De esta forma, la logística pasó de ser un componente operativo a convertirse en un factor estratégico para el crecimiento del e-commerce, con niveles de exigencia muy superiores a los primeros años de Envíopack. 

-¿Cómo ayuda hoy la inteligencia aplicada al software de gestión de almacenes a que una empresa argentina sea más rentable y eficiente? 

-El software de gestión de almacenes hoy tiene un rol mucho más estratégico que hace algunos años: permite tomar decisiones basadas en datos, desde cómo organizar el inventario hasta cómo distribuir los flujos de trabajo dentro del almacén. Según estudios, las organizaciones que implementan un WMS mejoran en promedio un 20 % la precisión de inventario durante el primer año. En nuestro caso, el WMS incorpora gestión de ubicaciones, control de inventario a través de conteos cíclicos que ayudan a minimizar faltantes y reglas de reposición que reducen los tiempos de planificación. Además, al operar con handhelds se eliminan planillas y papel, se reducen los errores y mejora la calidad del dato. A su vez, cuando un WMS cuenta con suficiente información histórica, la inteligencia artificial puede mejorar directamente la eficiencia del almacén. Por ejemplo, mediante slotting inteligente que analiza la rotación y combinación de productos para recomendar su ubicación óptima y reducir recorridos en el picking. También permite optimizar las rutas de picking según el layout y el volumen operativo, anticipar necesidades de reposición a partir del histórico de movimientos y detectar ineficiencias operativas, identificando desvíos en tiempos o productividad entre turnos, zonas o procesos del depósito. En Argentina además hay un factor adicional: la inflación y la volatilidad de los costos logísticos hacen que cada mejora en eficiencia tenga un impacto directo en la rentabilidad. Siempre digo que la diferencia entre gestionar un almacén con planillas y hacerlo con un WMS no es solo una cuestión tecnológica. Implica pasar de reaccionar frente a los problemas a tener visibilidad de la operación. 

-¿Cómo imaginás que estará integrada la tecnología de la compañía en la vida del consumidor hacia el 2030? 

-Creo que la logística va a ser cada vez más invisible para el consumidor. 

Hoy el usuario todavía percibe la logística como un proceso separado de la compra. En el futuro, la experiencia va a estar mucho más integrada: el consumidor va a poder elegir cuándo, dónde y cómo recibir un producto con mucha más flexibilidad, casi como una extensión natural del momento de compra. Va a ser una continuación de la tendencia a la hiperpersonalización que estamos viviendo hoy en día. Ahora bien, para que eso funcione, detrás tiene que haber sistemas capaces de orquestar operaciones complejas en tiempo real. En escompoe punto, la inteligencia artificial va a jugar un rol cada vez más central. En mercados más avanzados como China ya se ve este cambio: la IA funciona como una infraestructura operativa que permite optimizar inventarios, anticipar la demanda, personalizar la experiencia de compra y coordinar redes logísticas capaces de entregar productos en cuestión de horas o incluso minutos. De hecho, ese es uno de los focos en los que más estamos trabajando en Envíopack: cómo integrar tecnología, infraestructura, datos y modelos de inteligencia artificial para que toda esa complejidad logística quede resuelta detrás de escena y la experiencia para el usuario sea cada vez más mejor. 

-Con una red consolidada en Argentina y México, ¿cuál es el próximo gran desafío estratégico que te entusiasma encarar? 

-Uno de los desafíos más interesantes hoy tiene que ver con la escala y la complejidad de las operaciones. Operar en más de un país implica replicar procesos en contextos distintos, coordinar redes logísticas más distribuidas y trabajar con una diversidad mayor de canales de venta. 

En ese escenario, la tecnología, y especialmente la inteligencia artificial, se vuelve clave para poder gestionar esa complejidad. A medida que la red crece, necesitamos sistemas capaces de procesar grandes volúmenes de datos, anticipar comportamientos de la operación y optimizar decisiones en tiempo real, desde la planificación de inventario hasta la asignación de recursos dentro de la red logística. Nuestro foco está en seguir desarrollando infraestructura y tecnología que nos permitan sostener ese crecimiento de manera eficiente, incorporando cada vez más inteligencia sobre nuestra base tecnológica y manteniendo estándares operativos consistentes en diferentes mercados. Además, es un proceso que estamos llevando adelante de forma orgánica. Envíopack es una compañía que creció y sigue creciendo sin inversores ni financiamiento externo, lo que nos obliga a ser muy rigurosos en cómo escalamos la operación y cómo invertimos en infraestructura y tecnología.