“Creamos programas específicos, como el de formación de conductoras, para abrir oportunidades y empleabilidad a roles históricamente masculinos”.
Con más de 15 años de experiencia en compañías globales, Anahí Perharic recorrió diversas industrias, desde el consumo masivo hasta la energía. Hace cinco años, se unió al ámbito de la logística internacional, donde se transformó en una ferviente impulsora de iniciativas enfocadas a la reducción de la huella de carbono, la inclusión y la diversidad, así como en la creación de alianzas estratégicas que promuevan una logística más eficiente y humana. Licenciada en Comunicación Corporativa, Anahí complementa su formación con estudios ejecutivos en Recursos Humanos y Negocios en UCEMA, así como una diplomatura en Sustentabilidad de la Universidad Austral. Su pasión por la innovación social y el liderazgo la convierte en un motor de cambio en su campo.
-¿Cuál es tu rol dentro de la compañía y cuáles son hoy tus principales responsabilidades?
–Soy responsable del área de Recursos Humanos y lidero la agenda de Sustentabilidad. El sistema “ESG” es perfecto, porque permite abordar ambiente, pero también Social con bienestar, empleados y comunidad y Gobernanza. Básicamente es cómo hacemos las cosas, nuestra calidad, transparencia y trazabilidad. Es simplemente el rol ideal porque te permite estar en todos lados y me encanta.
-¿Cómo es liderar las áreas de Recursos Humanos y Sustentabilidad dentro de un operador logístico y qué desafíos particulares presenta esta combinación?
-Es un desafío interesante porque ambas áreas están muy conectadas: las personas son clave para que la sustentabilidad sea real. El reto es equilibrar la urgencia del negocio con iniciativas de largo plazo, y lograr que la gente entienda que la sustentabilidad no es un “extra”.
Las iniciativas son reales, tienen que cambiar la vida de la gente, para eso están. Me sorprende la hipocresía que veo en algunas compañías que gestionan “porque se sienten forzados a cumplimentar una normativa”. Yo tengo mucha suerte de trabajar en un lugar en el que creemos realmente en lo que hacemos y para qué. Lo vivimos en especial desde el presidente de Argentina, Carlos Marazzi y el CEO en Tokio HaradaSan. No me imagino trabajando en otro ambiente.
-¿Cómo trabajan la atracción y retención del talento en un contexto de alta rotación y cambio generacional?
-Creo que todos trabajamos distinto cuando entendemos qué es lo mejor que tenemos para aportar y ¿cuál es nuestro propósito. Muchas veces hablamos de “compromiso” pero no pensamos en ¿qué es lo que genera compromiso en nuestros equipos?. Es hermoso ver cuando una persona brilla en lo mejor que sabe hacer, y eso impacta directamente en la compañía. No creo en los “techos”. No me gusta el límite de “la descripción de puesto”. Desde HR, cuanta más información demos, más autonomía vamos a generar. No trabajo con modelos “confidenciales”. Cada uno tiene que traer lo mejor a la mesa de decisión. Adaptamos beneficios y propuestas para distintas generaciones, trabajamos en flexibilidad para el desarrollo. En organizaciones horizontales lo más interesante es que todo lo que haces se ve rápido y eso genera promoción en la carrera (y lo que no haces, también).
-¿Cómo trabajan desde la empresa para generar espacios donde las mujeres puedan desarrollarse y crecer profesionalmente en igualdad de condiciones?
-Cuando entendés Diversidad, sabés que no hablas de etiquetas sino de generación real de valor. Todo el talento entra dentro de diversidad, incluso nuestro capítulo de neurodivergencia. Siempre digo que soy “militante del talento” no del género.
Por supuesto que como toda minoría hay que acompañarla para modificar estructuras y adaptar sistemas que vienen siendo así hace mucho tiempo. En el recruiting trabajamos en dar iguales oportunidades aunque no cumplan con experiencia previa. Eso rompe el “loop” del status quo. Por ejemplo, creamos programas específicos, como el de formación de conductoras, para abrir oportunidades y empleabilidad a roles históricamente masculinos. Además, trabajamos en políticas de condiciones de higiene superadoras a las que hay hoy, capacitaciones y concientización.
-¿Cómo se integra la sustentabilidad a la estrategia del negocio y a la gestión diaria de la operación?
-Está en el centro de la estrategia. Desde elegir flotas más eficientes y reducir emisiones, hasta optimizar rutas y capacitar a los equipos en prácticas responsables. No es algo separado: está en cada decisión operativa. Nos gusta acompañar al cliente y resolver su necesidad de llegar al mismo objetivo de reducción de CO2.
-¿Cuáles son hoy los principales ejes de trabajo en materia ambiental y social?
-En lo ambiental: Reducción de CO₂, Aplicamos programas de optimización de rutas y consolidación de cargas para reducir el consumo de combustible y las emisiones.
Eficiencia energética, iluminación eficiente, tecnologías más limpias promoviendo el uso de bitrenes, y sistemas multimodales para disminuir viajes, reducir emisiones hasta un 30–40 % y mejorar seguridad vial.
También ofrecemos combustibles alternativos como GNC y SAF (para aéreos, todavía incipiente en Argentina). Medimos la huella de carbono bajo el protocolo GHG (alcances 1,2 y 3) y generamos reportes, promoviendo responsabilidad compartida con el cliente. En lo social: Además de trabajar en diversidad, inclusión y desarrollo de talento, hacemos principal foco en la trazabilidad de la eficiencia en el tiempo logístico. No se trata solo de pérdida económica para la empresa y el cliente, sino también del impacto humano: horas de cansancio, estrés y riesgos para los conductores. Mejorar la eficiencia significa cuidar la salud y seguridad de las personas, y eso también es sustentabilidad.
-Desde tu experiencia, ¿qué rol juegan las personas en la implementación real de una estrategia sustentable?
-Son todo. Podés tener la mejor estrategia, pero si la gente no la entiende ni la siente propia, no pasa nada. Por eso invierto todo el tiempo en comunicar a dónde queremos ir, así multiplico y potencio la estrategia.
-¿Qué aprendizajes o buenas prácticas globales destacás y cómo se adaptan a la realidad argentina?
-La medición y trazabilidad son claves. Adaptamos estándares globales como ISO y reportes ESG, pero siempre considerando nuestra realidad: costos, infraestructura de Argentina y cultura local.
-¿Qué habilidades serán clave para los equipos de RR.HH. y liderazgo de cara a ese futuro?
-Flexibilidad, empatía y capacidad de gestionar el cambio. También entender de datos y la tecnología que vamos a necesitar. Está trillado, pero es muy real, tenemos que seguir pensando en las habilidades que vamos a necesitar en el futuro. Cuesta soñar en grande, pero es nuestra obligación.
-¿Qué consejo le darías a las mujeres que hoy buscan desarrollarse profesionalmente dentro del sector logístico?
-Es un sector que está cambiando y necesita diversidad. Tenemos mucho para aportar para traer miradas nuevas y desafiar lo establecido. Mejor aún si venimos de industrias diferentes porque generamos más innovación. Hay espacio para crecer. Conectarnos con el mundo nos cambia, y la logística es el motor que lo hace posible.