“Hoy el 20% de nuestra nómina son mujeres, incluyendo roles operativos como choferes, clarkistas y supervisoras”.
Con una trayectoria marcada por el foco en los procesos, las personas y el desarrollo organizacional, Macarena Luna siempre estuvo vinculada a la evolución y profesionalización de la industria logística argentina. Hace siete años se incorporó a Mesucan en una gerencia centrada en la gestión de equipos, la cultura organizacional y las relaciones institucionales. Esta experiencia le permitió conocer la compañía de manera integral: desde sus operaciones y estándares de seguridad hasta, especialmente, sus valores y el fuerte compromiso con los clientes.
Hoy, al frente de la gerencia de desarrollo de negocios, capitaliza ese recorrido con una mirada estratégica y comercial orientada a transformar los desafíos logísticos en soluciones seguras, eficientes y a medida, articulando las fortalezas de Mesucan con las oportunidades del mercado.
-¿Qué te atrajo de un segmento tan específico y desafiante como el de las cargas peligrosas?
-Me apasiona el modelo de negocio B2B, ser parte del core del negocio de nuestros clientes. En cargas peligrosas, el operador logístico no es “un proveedor más”: es un socio estratégico que cuida procesos críticos. El rol de Mesucan en la cadena productiva tiene una importancia central a la hora de garantizar la efectividad de un negocio y lo tomamos con mucho compromiso. Me atrae trabajar en un ámbito donde la excelencia, el conocimiento técnico, la planificación y el cumplimiento normativo son tan determinantes. Es un segmento donde cada decisión impacta en la seguridad de las personas, el medio ambiente y las instalaciones. Y eso exige profesionalismo, agilidad en la toma de decisiones, coordinación de equipos y un alto estándar de calidad y responsabilidad que, personalmente, me resulta motivador y donde puedo expresar todo mi potencial.
-¿Qué particularidades tiene el desarrollo de negocios en logística de mercaderías peligrosas frente a otros segmentos del sector?
-En la logística de cargas peligrosas, a diferencia de otros segmentos del sector, además de ofrecer almacenamiento y el transporte de cargas, se gestionan dos variables claves: el riesgo y la seguridad. Por el tipo de carga, cada desafío logístico que nos plantean nuestros clientes requiere un análisis técnico, evaluaciones de riesgo específicas y una adaptación precisa a su operatoria. El enfoque de negocios también es clave. La trayectoria, las certificaciones, la infraestructura y la experiencia comprobable son atributos valorados en este segmento específico.
En Mesucan estamos cumpliendo 50 años de crecimiento continuo y liderazgo en la industria del manejo integral de cargas peligrosas.
Nuestro desarrollo comercial se sustenta en tres unidades de negocios estratégicas:
- Almacenamiento de materiales IMO y no IMO empacados y/ o a granel en isotanques
- Transporte especializado de cargas peligrosas,
- Fraccionado, envasado y trasvasado según necesidades específicas.
La excelencia, la especialización y la integralidad de servicios son nuestro principal diferencial.
-Desde tu experiencia, ¿cuáles son hoy las principales demandas de los clientes que operan este tipo de cargas?
-Hoy los clientes buscan operadores seguros, confiables y técnicamente sólidos capaces de cuidar sus materiales con excelencia y asegurar así la continuidad de sus operaciones.
Valoran trazabilidad end-to-end, agilidad en la respuesta, acompañamiento estratégico frente a nuevos escenarios y desafíos y asesoramiento técnico frente a regulaciones cada vez más exigentes.
También ante el imperativo de lograr máxima eficiencia vemos una demanda creciente de soluciones integrales, que permitan centralizar en un solo operador el almacenamiento, transporte y fraccionado de cargas peligrosas garantizando coherencia operativa, estándares de seguridad homogéneos en toda la cadena y un mejor costo-beneficio.
-¿Qué rol juega la confianza y la reputación del operador logístico en este mercado?
-En este mercado la confianza se construye principalmente con coherencia, permanencia y seguridad.
La trayectoria a lo largo de los años, el historial en seguridad, el cumplimiento normativo y la gestión operativa efectiva y cercana tienen mucho valor.
En Mesucan contamos con 50 años de trayectoria construyendo relaciones sólidas con todos nuestros stakeholders: clientes, proveedores, colaboradores y la comunidad donde operamos. Para nosotros, la reputación es un activo estratégico que cultivamos todos los días con hechos.
-La seguridad es un eje central en este tipo de operaciones. ¿Cómo se traduce ese compromiso en la propuesta de valor hacia los clientes?
-La seguridad es el core de Mesucan. Nuestro enfoque en seguridad puede verse en todas las áreas y a lo largo de toda nuestra cadena de valor. Se refleja en una infraestructura especializada premium, en un equipo interno de SHEQ que audita y gestiona diariamente la calidad, la seguridad y la sustentabilidad; en certificaciones nacionales e internacionales que respaldan nuestra operación; en la capacitación continua de nuestros profesionales y técnicos; y en procedimientos sólidos y claros, promovidos por nuestro sistema de gestión de la calidad, que atraviesan todos los sectores de la compañía, tanto operativos como administrativos y comerciales.
Para el cliente, esto significa previsibilidad, minimización de riesgos y cumplimiento de los estándares más exigentes del sector.
-¿Cuáles creés que serán los principales desafíos del negocio en los próximos años?
-El futuro exigirá cada vez mayor flexibilidad y capacidad de adaptación frente a los cambios en la configuración de los actores del mercado, así como ante nuevas regulaciones y crecientes demandas en materia de seguridad y sustentabilidad.
Mantenernos actualizados ante la incorporación constante de tecnología —orientada a mejorar la trazabilidad y la toma de decisiones en tiempo real— será también un factor clave para sostener la competitividad.
Otro desafío que se vuelve cada vez más relevante es el desarrollo de talento especializado. En un contexto de cambio generacional y en una industria donde la responsabilidad, el conocimiento técnico y la excelencia operativa son centrales, invertir en la formación y capacitación del personal no es solo una necesidad, sino una prioridad estratégica. En Mesucan estamos un paso adelante: esta mirada hacia el futuro no es una aspiración, es una decisión presente. Es nuestra manera de operar.
-La logística, y en especial este tipo de operaciones, ha sido tradicionalmente un ámbito masculino. ¿Cómo fue tu experiencia como mujer en este recorrido profesional?
En Mesucan encontré un espacio donde el profesionalismo, el compromiso y la capacidad de gestión priman por sobre cualquier otra condición.
La logística ha sido históricamente masculina, pero el sector está evolucionando.
Trabajamos desde hace más de 8 años en materia de diversidad e inclusión de manera sostenida y consistente. Hoy el 20% de nuestra nómina son mujeres, incluyendo roles operativos como choferes, clarkistas y supervisoras.
Creemos que la diversidad aporta mejores decisiones, fortalece la cultura organizacional y favorece desarrollo personal, profesional y el bienestar de cada uno de nuestros colaboradores.
-Si tuvieras que definir tu trabajo en una frase, ¿cuál sería?
Con foco en el cliente, cercanía, profesionalismo y atención al detalle, escucho activamente los desafíos logísticos de nuestros clientes para brindar soluciones eficientes y seguras en el manejo de cargas peligrosas, combinando la agilidad y el enfoque a medida de los altos estándares de los principales players del mercado nacional e internacional.